11 enero 2009

EN EL LABERINTO DE MIS PENSAMIENTOS

El alma encadenada en jaula sin resquicios por
Donde respirar, busca y se ahoga aunque esté
En abierto espacio.

Es mucha la opresión, la asfixia por tratar
De ocultar la verdad, que como torrente quiere
Hacer estallar de un mal artista, que de tanto
Halar los hilos se le han gastado entre las manos.

¿Puede la vil mentira ser sombra que cubra la
Luz permanentemente?
¿Cómo es posible aceptar la falacia y sostenerla?

Debe quedar un ápice de vergüenza en el corazón
De quien alguna vez juró casarse con la verdad.

Asquea vivir entre podredumbre, fingiendo o
Soportando las ansias de expresar la realidad
Que te rodea, que está ante tus ojos,
Aunque finjas no verla.

¿De donde nace la cobardía de no ser capaz
De salir corriendo, para aunque sea un
Momento el ser que fue creado ¿
Pena, miseria del alma, ¿Quién eres y adónde vas?

Cobarde, ¡Mil veces cobarde! Por no tener el
Coraje de arrancarme la máscara y mostrar tu
Propio rostro

Ese que constantemente se alaba así mismo, para que
Tengas que agradecerle lo que debe darte por deber
Y obligación, el que te hace sentir como eterno
Deudor de lo que te ganas con sangre y sudor.

¿A qué le temes? A tu propia conciencia, que jamás
Te dejará vivir en paz, mientras no te encuentres
Contigo mismo abrazado a la verdad.


Santiago de Cuba
17 Enero 2000

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